Riviera Maya – día 4

29/05/07 Lunes -> Xel-há

 
  Se pasó toda la noche lloviendo, pero aún cuando nos levantamos sobre las 7:00 h todavía seguía lloviendo, nos fuimos a desayunar y a las 9:10 h cogemos un taxi que nos lleva a donde están las Vans (minifurgobus, son coches multiplazas que se usan como bus para los trabajadores, pero que nosotros también podemos usar), estas Vans van haciendo paradas en la carretera y te dejan donde les pides y una vez que bajas es cuando pagas. Cuando llegamos a la altura de Sel-há nos bajamos y pagamos 25 pesos cada uno por el viaje. Cruzamos la carretera que era bastante grande y caminamos un buen paseo hacia dentro hasta llegar a la entrada de Xel-há (sigue lloviznando ).
 
  

  Llegamos a las taquillas con las reservas de entrada de todo incluido y nos vuelven a dar otra pulserita. Entramos y nos explican un poco como va todo y su situación. Vamos a la zona de los delfines para coger el ticket definitivo del nado con delfines y nos dicen que a las 15:15 h teníamos que estar allí. El nado con delfines nos costó 1500 pesos.
 

  Nos vamos a las taquillas de ropa, dejamos las bolsas y nos vamos hacia el principio del rio (pasamos por encima de un puente de madera por donde se le podía dar de comer a los peces, la comida la tenían ellos al principio y final del puente), cuando se termina el camino hay una parada de tenecillo que te recoge para subirte a la parte más alta. Cuando llegamos nos ponemos los chalecos y nos cogemos un donuts flotador doble (era la primera vez y no sabíamos muy bien como iba el tema).
 
  Vamos a la plataforma flotante que tienen preparada para salir de allí y empezar a bajar tranquilamente (el recorrido es de 1 h aproximadamente de duración). La subida al donuts fue muy divertida porque parecíamos dos patos torpes pero lo conseguimos. Después intentamos controlar un poco como movernos con todo lo que llevábamos, sin volcar ni liar nada raro. Lo cierto es que una vez colocados es muy relajante, divertido y encima ya había terminado de llover y asomaba el sol .
 

  Cuando terminamos el recorrido nos fuimos a recoger el equipo de snorkel, dejando una fianza de 200 pesos, nos fuimos a comer (que ya había un poco de hambre) y volvimos dirección trenecito para esta vez bajar snorkeleando rio abajo con un donuts sencillo esta vez.

 

  Hay que decir que daba un poco de cosa al principio cuando te pones las gafas y el tubo de respirar, pero en cuanto le coges el tranquillo es muy divertido e interesante. Ves toda la flora y fauna submarina del rio, les hicimos fotos, íbamos como dos niños con juguetes nuevos. Cuando llegamos abajo nos fuimos hacia la parte donde se une con el mar que nos dijeron que allí si se veían más peces, podríamos decir que es la zona del puente flotante, hicimos la visita rápida a la parte de arriba hacia las grutas, cenotes pequeños, hacia la cueva Maya, vuelta al agua y corriendo a por la cámara de fotos porque ya era la hora de ir a los delfines.
 
 
  Cuando llegamos nos pusieron un video explicándonos un poco lo que no teníamos que tocar a los delfines (cara en general, aletas y cola) y en que se basaba esta parte del parque, en el cuidado de especies (tanto en peligro de extinción como no), reproducción y devolución al mar cuando ya están preparados.

 

 

  El caso es que hicieron dos grupos y a mí me toco con el grupo de habla no hispana, éramos seis y era la única que hablaba castellano. Nos metieron en el agua en diferentes zonas de una misma “piscina” y acudieron dos delfines que empezaron a pasar entre nosotros dejándose acariciar el lomo y la panchita. En concreto una de ellas se llamaba Polé, tenía una pequeña mancha blanca en la aleta superior, tenía 18 años, es una hembra que además fue mamá en tres ocasiones, sobre todo es muy cariñosa, la encanta que la acaricien la panchita y también nos comentaron que los delfines duermen a “medias” porque no pueden dormir profundamente ya que en mar abierto corren el riesgo de ser matados por otros depredadores.

 

 

  Bueno para no engañarnos Polé se pasó casi todo el tiempo conmigo, cuando la llamaban para hacer sus ejercicios se iba y volvía de nuevo con nosotros. Empezaron a hacernos despegar de la piscina con sus naricitas, luego nos hicieron las típicas fotos dándonos un besito y posando con la boca abierta (hay que decir que los pobres delfines se ganan muy bien su sustento). Después nos saltaron por encima, bailó a nuestro lado, nos rodeó en círculo y por último de uno en uno con nosotros, por supuesto para la foto. Aunque puedo decir que yo fui afortunada puesto que sin que nadie le dijera nada a Polé me llevé un beso extra que me dio porque quiso (que decir que a mí me encantó), es que me dijo el cuidador que es muy cariñosa y cuando le gusta alguien se comporta así, por lo tanto parece ser que le debí de gustar o por lo menos las mil caricias que se llevó de mi parte, no sé .

 

  

 

  La hora se pasó muy rápida y nos tuvimos que salir. Nos llevaron a ver el video y las fotos, la verdad es que en los precios se pasan mucho, pues una foto cuesta 209 pesos y el video costaba alrededor de unos 50 o 60 € al cambio. Yo tomé sólo una foto porque tengo la suerte de que mi fotógrafo particular me hizo tropecientas mil fotos más y muy chulas.

 

 

Cuando nos cambiamos se puso de nuevo a llover , por lo tanto las fotos de la zona se nos complicaron un poco, bueno salieron un poco grises pero alguna que otra hicimos.
 
  

 

 

 

 

 

 

 

  A la salida cogimos otra foto que nos hicieron snorkeleando  que nos costó 130 pesos, tuvimos la suerte de que al salir estaba el bus que llevaba hasta la estación de autobuses de Playa del Carmen, lo cogimos y nos costó 42 pesos cada uno (aquí es donde se puede ver la diferencia entre el transporte que cogimos para ir y el que cogimos para volver). Llegamos a Playa del Carmen y vuelta al hotel dando un paseo.

 

 

 

 

 

  Nos duchamos y nos fuimos a cenar al Restaurante Mejicano que habíamos reservado por la mañana para cenar con Lola y Luis. Ellos estuvieron el día de relax en el hotel. La cena no estuvo nada mal y tras los cafés nos fuimos a ver el espectáculo nocturno que era de Parejas Ideales. Al rato de terminar y tras unos cuantos cócteles más nos fuimos a la cama porque a la mañana siguiente también teníamos que madrugar y estábamos muy cansados.
 
 
< día 3 –– día 5 >

  

Leave a comment

Your comment



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies