Brujas – día 2

06/12/07 Jueves à Brujas

Nos levantamos a las 8 h. y bajamos a desayunar. El desayuno es en el mismo hotel ya que la habitación tiene incluido el desayuno (80 €/noche), es buffet libre, no es excesivamente abundante como en Méjico pero está bien surtidito, comentar que tanto las tortillas como los huevos revueltos los hacen al momento.
Una vez duchados cargamos todos los trastos y con la ruta preparada salimos a la calle, donde estaba lloviendo , dirección Museo del Chocolate icono-paraguas. Camino del museo fuimos callejeando por zonas muy escondidas pero muy bonitas y curiosas. Cuando llegamos al teatro nos dimos cuenta de que estábamos un poco perdidos, pero otra vez gracias al GPS lo encontramos en seguida, ya que estábamos prácticamente al lado. Llegamos, enseñamos la tarjeta del hotel, en vez de costarnos 6€ cada uno nos costó 5€ (no es que sea mucho pero algo es mejor que nada) y de paso nos ofrecieron unas chocolatinas como las que compramos (bueno una por persona porque Aurelio repitió y las escondieron debajo del mostrador).
Una vez dentro nos dirigimos a las plantas de arriba donde te van explicando el origen del chocolate, quien lo trajo a Europa (los españoles conquistadores) y los métodos que se usaban para hacer los bombones tanto antiguamente como en la actualidad, todo eso en tres plantas.
Después bajamos a la planta baja donde había figuras de chocolate de diferentes tamaños y formas, un súper huevo gigante, más dentro había sombreros , fuentes de chocolate gigantes y el lugar donde hacen la demostración de cómo se preparan los bombones icono-smiley-burla.
Museo Chocolate
Chocolatera
El proceso de creación de un bombón es el siguiente: en unas cubetas (como las de los cubitos de hielo, pero adecuadas) ponen una fina capa de chocolate negro sin rellenar, cuando está seco se le pone el relleno que en este caso fue praliné, pasados unos minutos lo justo para que estén un poco secos se les pone la capa de chocolate negro, se deja secar y ya están listos para comer (la demostración se hizo con esos ingredientes, pero se pueden hacer de cualquier otro ingrediente). Cuando terminó la demostración (que fue en inglés y francés) al salir de esa habitación nos dieron un único bombón para probarlo.
Como nosotros ya habíamos visto el resto nos fuimos, pero pasamos antes por la tienda del museo donde mi niño me regalo una rosa de chocolate icono-labios, compramos dos bolsitas de chocolatinas para derretir y hacer los bombones de 500 grs c/ud que costaron 3,50 €, una de chocolate con caramelo, la otra de chocolate blanco (la lastima no fue comprar más porque sobre todo la de chocolate con caramelo esta deliciosa) icono-smiley-contento.
Figuras Chocolate
Figura Chocolate
Vuelta a callejear dirección a la plaza Markt para ver si hoy teníamos más suerte con lo del City Tour. Cuando llegamos (todavía seguía lloviendo icono-paraguas) vimos donde estaba y que estaba vacío pero ponía que a las 13 h. saldría, de normal salen cada hora.
Aprovechamos para ver alguna tienda más y almorzar una enorme salchicha en uno de los puestos de la plaza con una salsa de curry-kétchup muy original (o es que teníamos mucha hambre), después nos fuimos derechos al bus.
Comentar que el trayecto del bus se paga cuando se ha terminado.
Puntual comenzamos el recorrido, cada asiento tiene unos cascos donde en diferentes idiomas te van explicando todo lo que vas viendo, también lo acompañan con imágenes en una pequeña televisión.
Lógicamente empezamos en la plaza Markt, continuamos con los puentes de los canales (que inspiran a muchos pintores y fotógrafos), diferentes iglesias, las casas de Dios (son casas interiores que los señores muy pudientes pagaban para personas enfermas, ancianos, pobres, en general personas desfavorecidas), los diferentes museos (Gruuthuuse, Groeninge y del Hospital de San Juan), la casa-museo del poeta flamenco Guido Gezelle, el mercado al aire libre de pescado fresco, el teatro, la fabrica-cervecería De Halve Maan, los típicos Molinos, el Beatario, el Lago del Amor, el antiguo hospital, el lugar donde se reunían los primeros banqueros (se les llama así porque todos se sentaban en bancos para negociar, de ahí lo de bancos y banqueros), también cuentan la historia de que el nombre de “Bolsa” es por la familia Van de Beurse que fueron los primeros en abrir una casa donde se negociaba con productos y monedas, la plaza Burg donde está el ayuntamiento, las Basílicas de San Basilio y de la Santa Sangre, el Tribunal de Justicia, de ahí volvimos a la plaza Markt donde se terminó el tour que dura aproximadamente unos 50 mints y cuesta unos 11,50 € por persona.
Bus Turístico
ticket

Como íbamos descansados decidimos ir al Campanario y Museo Belfort. Subirnos al campanario con sus 366 escalones, la entrada cuesta 5 € por persona, otra vez enseñamos la tarjeta del hotel y nos costó 4 € por persona.

Una vez decididos nos fuimos hacia la escalera que es de caracol, por la mitad de la subida (220 escalones) hay como un lugar donde reposan antiguas agujas del reloj, un órgano/piano muy antiguo y una explicación de las diferentes fases de construcción. Vuelta para arriba hasta el escalón 333 donde está el mecanismo y el carrillón musical enorme que tiene.

Tras los últimos 33 escalones llegamos al final de la torre donde están las 47 campanas y por supuesto unas vista impresionantes.

Mecanismo Campanas

Pese a estar lloviendo hay muy buenas vistas, como pudimos hicimos unas cuantas fotos y escuchamos las campanas. Una vez descansados bajamos por la terrible escalera de caracol (es más cómoda de subida que de bajada porque además según vas llegando al final del campaario se estrecha cada vez más) y nos fuimos a comer para recargar energías.

Primero hicimos parada en el puesto que hay a la derecha según sales, es el que más nos gustó y nos pedimos unas frietis (patatas fritas dos veces típicas de allí, muy buenas por cierto) tamaño mediano que cuestan 1,75 € pero con dos salsas (0,50 € cada una, la salsa de paga aparte). Cuando terminamos nos fuimos al mismo puesto donde tomamos el almuerzo y nos pedimos una pita (5 €) de cerdo con una salsa algo picante que estaba buenísima, donde además el pan de pita es como el normal pero en redondo y grande. Con una pueden comer perfectamente dos personas. El tiempo se comportó y nos dejó comer tranquilamente porque en ese rato no llovió una gota.

Tras terminar de comer empezó de nuevo a llover pero nosotros nos fuimos camino al Beatario y el Lago del Amor. Por el camino aprovechamos y paramos a comprar unos bombones, para probar más variedad, también compramos unos caramelos en forma de cono con sabor a violeta que están deliciosos. Cuando llegamos todavía era muy pronto y no estaban cantando las monjas benedictinas. Volviendo pasamos por la fábrica de la cerveza y probamos la típica cerveza tostada de aquí que se llama “Brugse Zot” (Tonto de Brujas ), también la hay blanca, pero es muy flojita.

 

 

Cuando llegamos a la plaza Markt ya era de noche y nos subimos en una calesa que nos hizo un recorrido de unos 30 mints aproximadamente, el trayecto fue por algunos puentes, atravesamos un museo por dentro donde están expuestas las esculturas pequeñas de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, otra vez Casas de Dios, más iglesias, plaza donde hay una escultura preciosa de Pegaso y en el Beatario se hizo la parada de descanso de 5 mints. Justo coincidió con las 18 h. que es cuando cantan las monjas y aprovechamos para ir a escucharlas, estuvimos un momento, nos volvimos a la calesa donde nos hicimos unas fotos, de nuevo el recorrido que nos llevo al antiguo hospital, a la plaza Burg donde también vimos la escultura que hay del amor, vuelta a la plaza Markt donde se terminó y pagamos los 30 € que cuesta.

Es una experiencia muy bonita y romántica .

 

 

Decidimos ir en busca del Opus Latino (cafetería, cervecería y restaurante) para tomarnos algo, pero que fuimos incapaces de encontrarlo . Por lo tanto acabamos volviendo al hotel donde estábamos deseando llegar para descalzarnos y descansar un rato.

Cuando ya nos encontramos más relajados nos bajamos un rato al salón, colocándonos frente a la chimenea y con el gatuno que andaba por allí. Mientras aprovechamos para poner al día la bitácora y que Aurelio pusiera en práctica sus nuevos conocimientos para hacer fotos chulas. Cuando se cansó y se asó de calor frente a la chimenea se subió a la habitación. Mientras yo aproveché para terminar la bitácora de lo que llevábamos de día.

 
Nos preparamos y nos fuimos a buscar de nuevo el restaurante Opus Latino que decían que estaba en la plaza Burg, después de recorrérnosla entera un par de veces no lo encontramos de nuevo y acabamos cenando en uno de los restaurantes de la plaza Markt que se llamaba NV Central Brugge. Recordar que lo más normal en ese tipo de restaurantes es que como mínimo la cena suele salir por unos 50 € por pareja pidiendo un par de platos, otro para picar, cerveza, agua y café (con suerte postre, pero siempre llegábamos tarde y nos quedábamos con las ganas).
Como apunte decir que cuando llegas más tarde de las 21:45 h ya te ponen mala cara e incluso en algunos ni te atienden, curiosamente hoy ya había mucho español por la zona y se notaba sobre todo porque más de uno se tuvo que dar media vuelta sin cenar, tenemos costumbres distintas . Es más a nosotros nos metieron prisa para largarnos cuanto antes y cerrar. Hay que decir también que son muy poco correctos y con poco tacto en esas cuestiones.
 
 
Cuando terminamos nos fuimos al hotel dando un paseo nocturno, ya que era el último, para que no se nos olvidara lo bonita que es Brujas por la noche y que además poca gente lo sabe . En muchas de sus calles, en las puertas y en algunas ventanas encienden pequeños maceteros que son velas. Las calles cobran vida propia y la magia no para de fluir por ellas. Realmente es un sueño pasear por esas calles en la noche y adornadas de esa manera, es algo muy mágico.
 

Al final y con mucha pena llegamos al hotel a las 12 h de la noche y nos acostamos hasta el día siguiente.

 

Sólo comentar que nuestra intención era hacer una visita a la ciudad a través de sus canales en barca, pero en esas fechas las barcas no están en funcionamiento, nos dijeron que fundamentalmente funcionaban a partir de primavera hasta que dejaba de hacer buen tiempo. A si que no tuvimos la oportunidad que pasear por la que llaman la Venecia del norte. Es una lástima pero el paseo en calesa también es muy bonito.

 

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