Brujas – día 1

05/12/07 Miércoles à Madrid – Bruselas – Brujas

Portada

   Hora prevista de levantarse las 3:00 h, pero hasta las 3:15 h no hubo manera. Tras haber dormido escasamente un par de horas smiley-triste nos levantamos, desayunamos algo y al coche sobre las  4:00 h que teníamos que irnos al aeropuerto de Barajas a la T1.

  Llegamos bastante bien (gracias al GPS) y aparcamos el coche, descargamos y dirección T1 a embarcarnos, no tardamos mucho en encontrar nuestros mostradores viajamos con Ryanair, que tenían bastante jaleo, facturamos las maletas (comentar que estos pesos pesan de más como casi 1 kg), pasamos el scanner y dirección a la C42 para embarcar. Estaba previsto el embarque a las 5:35 h pero empezó algo más tarde.

  Subimos al avión icono-avion, nos colocamos donde pudimos (nos pusimos al lado del ala) y rumbo a Bruselas. Salimos bastante puntuales pese al retraso en el embarque, el vuelo de lo más tranquilo y llegamos como 25 mints antes, en vez de llegar a las 8:45 h llegamos a las 8:20 h. ¡Una maravilla! . El día la verdad es que era bastante gris, pero en fin habíamos ido a disfrutar hiciera el tiempo que hiciera icono-smiley-contento.

  Bajamos del avión, recogimos las maletas (que no tardaron mucho en salir), nos fuimos en busca del mostrador de la compañía Ryanair para comprar los billetes de bus y tren que nos costaron 10,50 € cada billete. Nota importante: si tenéis la posibilidad de comprar también el billete de vuelta en este mismo mostrador comprarlo sin pensároslo porque en las estaciones de tren este mismo billete sale por 18 € por persona, por lo tanto la diferencia es sustancial e interesante. Nosotros nos dimos cuenta tarde, ya lo leeréis, pero si podéis evitarlo mejor.

  La parada de bus está al lado de la salida donde esperamos el que nos llevó a la estación de Charleroi-Sud, allí en el andén 5 cogimos el tren hacia Bruselles-Midi (tardamos como 1 h y mientras vimos el paisaje), como apunte comentar que en el vagón donde subimos los asientos estaban acolchados, blanditos y anchos, la verdad es que todo muy bien. Cuando llegamos a Bruselas-Midi bajamos porque teníamos que hacer trasbordo a otro tren que nos llevaba directo a Brujas. Llegamos puntuales y en seguida localizamos el andén del tren que llega a Brujas. Preguntamos en información nos dijeron que el andén 15, pero al final fue el andén 16. Nos subimos a otro vagón más como que el anterior y más moderno (esta vez en color azul y no en naranja como el anterior) y rumbo a Brujas, tiempo estimado entre 45 mints y 1 h como mucho. Por la ventana del tren vamos viendo el paisaje que es muy bonito, muy verde y las casas son muy estrechas pero muy bonitas, además de tener un enorme patio trasero donde en muchas de ellas tienen los columpios para los niños, imaginar si son grandes. Aunque también había casas no tan estrechas sino más anchas y también con enormes patios traseros. 

Comentar que en este tipo de trayectos nos dimos cuenta que allí los vagones eran de 1ª y 2ª clase (nosotros nos equivocamos subiéndonos a los de 1ª) en el primer trayecto el revisor no nos dijo nada quizás porque ya estábamos terminando, pero en el segundo la revisora (que era una raspa) nos largó al de 2ª clase icono-smiley-raro. Como es lógico todo estaba lleno pero al final de los vagones encontramos dos asientos libres en el mismo sitio, pero una de las personas que ocupaba un asiento había repartido su abrigo en un asiento y el bolso en otro, al parecer el tener que quitar sus cosas le molestó bastante y se pasó el viaje rezando en francés cabreada por lo que la habíamos hecho, en fin cosas que pasan.

Brujas

    Mientras dio la casualidad de que al lado había tres españolas con las que nos pasamos el viaje hablando, añadir que eran muy majas y agradables. El caso es que se nos pasó el tiempo volando y cuando quisimos darnos cuenta ya estábamos en Brujas icono-smiley-guinyo.

  Tras despedirnos nos fuimos en busca de nuestro hotel (con ayuda del GPS por supuesto), fuimos caminando porque estaba relativamente cerca de la estación del tren pero a su vez situado en pleno casco antiguo. Hay que decir que nada más pones los pies en esta ciudad la verdad es que te trasladas en el tiempo y lo único que falta por ver es a sus gentes vestidas como toca, sin coches ni bicis, de repente es como si desaparecieran delante de ti un montón de años.

 

 

   Es una ciudad realmente bella, teníamos muchas ganas de llegar porque teníamos muchas expectativas y realmente se cumplieron todas.

  Tras andar unos 500 m. e ir embobados con sus calles llegamos a nuestro hotel que se llama Salvators y está en Sint-Salvatorskerkhof, 17 (www.hotelsalvators.be).

  Lo ves por fuera y es bonito, pero cuanto entras es además muy acogedor, una maravilla. Cuando vieron la reserva nos dieron la habitación 6 que está en la 2ª planta. Tienes que subir por las escaleras con la maleta, aunque es un poco incómodo, no pasa nada porque la habitación es pasada. Entras y tienes dos plantas, la de abajo es la sala de estar y aseo con ducha. Luego subes escaleras arriba, como si fuera un altillo, esta la cama de matrimonio con el techo abuhardillado. También había una pecera en la sala. Todo era muy cálido y agradable icono-smiley-contento.

Hotel Brujas

 

Habitación Hotel

   Sólo decir que cuando llegamos (era muy pronto) todavía no habían terminado de limpiar la habitación, nos permitieron dejar las maletas y marcharnos.

  Tras dejar las maletas nos decidimos y nos fuimos a conocer la ciudad, dimos unas cuantas vueltas hasta que dimos con la plaza Markt (preciosa y con puestecillos de navidad). Luego nos fuimos a una cervecería a tomarnos algo, camino hacia la plaza del ayuntamiento o plaza Burg nos comimos las típicas patatas fritas de la zona (las llamadas “frietis”, están fritas dos veces), cuando llegamos a la plaza del ayuntamiento coincidimos con que era el día de mercadillo donde había puestos de alimentación, flores icono-flor y plantas.

 

 

 Brujas 

  Vuelta a la plaza Markt a la hora casi de la comida y nos decidimos a entrar a un burguer llamado Quick (Quality Burguer Restaurant), la verdad es que no está mal para salir del paso, un par de menús salen aproximadamente por unos 12,10 €.

  De nuevo al hotel donde ya estaba todo bien, deshicimos las maletas, descansamos un poco, ducha y bajamos al salón-bar-cafetería donde hay una enorme y preciosa chimenea encendida. Jugamos con un gatito negro y blanco que estaba acomodado delante de la chimenea y vuelta a la calle a pasear, hacer fotos, ver algunos puestos navideños. De nuevo volvimos a la estación para ver la exposición de figuras de hielo y nieve que hay.

  La entrada cuesta 11 € cada uno, pero al enseñar la tarjeta que nos dieron en el hotel nos costaron 9 € cada uno. La exposición está a -5º, es realmente impresionante, las fotos que hicimos fueron muy chulas pero casi nos congelamos en los posados.

Entrada 
Bosque de Hielo Bosque de hielo 

Había un par de toboganes de hielo y nieve dura, uno pequeño en un caracol gigante

  Caracol Hielo
 Tobogán hielo 

y otro en la parte del final donde los ogros pero ese era mucho más grande, por supuesto en el grande sí que nos subimos para comprobar cómo era.

  Cuando salimos fue muy agradable, hasta parecía que hacía calor. Luego fuimos a la carpa que trata sobre como se están derritiendo los polos (todo lo relacionado con el cambio climático) y vuelta al hotel porque teníamos que buscar lugares para cenar que nos habían recomendado.

 

  Con la chuleta en la mano nos fuimos otra vez a callejear, hicimos más fotos a cual más bonita y terminamos cenando en un restaurante de la plaza del ayuntamiento o plaza Burg (hay que puntualizar que todos los restaurantes son muy caros). El restaurante se llama Tom Pouce (Burg, 17), es muy acogedor. La cena consistió básicamente en una cerveza, agua (que allí es muy cara), lasaña, un mix de carne al grill, patatas fritas y un café 53,50 €, las cantidades no eran para tirar cohetes. El caso es que cenamos bien, tranquilos y cuando terminamos nos fuimos de nuevo a la plaza Markt para hacer más fotos pero nocturnas icono-luna. Vuelta al hotel porque ya estábamos muy cansados.

 Brujas 

  Llegamos a nuestra habitación, nos pusimos el traje de noche, preparamos el itinerario de mañana, Sobre las 11 de la noche ya estábamos es la cama porque el día siguiente sería muy largo y completo.

– día 2 >

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